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Campos Electromagnéticos Pulsados (CEMP)   

Generadores de Campo Magnético Pulsante

Fecha: 30 de julio 2019

Mecanismos y Aplicaciones Terapéuticas de la Terapia Electromagnética en la enfermedad de Parkinson

Autores: Maria Vadalà, Anna Maria Vallelunga, Lucia Palmieri, Beniamino Palmieri, Julio Cesar Morales‑Medina y Tommaso Iannitti

Citar este artículo como: Vadalà et al. Behav Brain Funct (2015) 11:26

DOI 10.1186/s12993-015-0070-z

INTRODUCCIÓN

La terapia electromagnética es un enfoque no invasivo y seguro para el manejo de varias condiciones patológicas, incluidas las enfermedades neurodegenerativas.

Se realizaron búsquedas en Pubmed / Medline usando las palabras clave "Enfermedad de Parkinson" combinada con "terapia electromagnética", "TMS", "rTMS", "TMS de alta frecuencia" o "PEMF" e incluimos artículos publicados entre 1971 y 2015.

En esta revisión, discutimos los mecanismos y aplicaciones terapéuticas de la terapia electromagnética para aliviar los déficits motores y no motores que caracterizan la enfermedad de Parkinson.


ANTECEDENTES

La enfermedad de Parkinson (EP) es una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes en todo el mundo, solo superado por la enfermedad de Alzheimer. La EP va acompañada del deterioro de los sistemas de excitación e inhibición cortico-subcortical, perteneciente a las enfermedades del movimiento involuntario.

La EP es causada por la pérdida progresiva de la estructura y la función de las neuronas dopaminérgicas en el área ventral y la sustancia nigra en el cerebro medio, con el daño posterior a los ganglios basales (BG).

La evidencia acumulada apoya la hipótesis de que la EP es el resultado de interacciones complejas entre anomalías genéticas, toxinas ambientales y disfunción mitocondrial. Los mecanismos de la degeneración neuronal que caracterizan la EP se han estudiado ampliamente, e incluyen una interacción compleja entre múltiples procesos patogénicos, entre los que están: el estrés oxidativo, la agregación de proteínas, la excitotoxicidad y el transporte axonal deteriorado.

La EP se caracteriza por síntomas motores y no motores. Los síntomas motores principales incluyen; bradicinesia, temblor en reposo (temblor que afecta a la parte del cuerpo que está relajada o apoyada contra la gravedad y no involucrada en actividades con propósito), rigidez e inestabilidad postural.

Los síntomas no motores de la EP incluyen; deterioro cognitivo, disminución de la eficiencia del sueño, aumento de la vigilia después del inicio del sueño, fragmentación del sueño y sueños vívidos, así como síntomas neuropsiquiátricos como depresión y psicosis. El síndrome de dolor y las disfunciones autonómicas también se han observado en pacientes con EP.


TERAPIAS DISPONIBLES PARA LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

El tratamiento de la EP incluye el uso de agentes farmacológicos como el agente dopaminérgico l-3,4-dihy-droxy-phenylalanine (Levodopa o l-dopa) y la cirugía estereotáctica del cerebro que están asociados con numerosos efectos secundarios. Por ejemplo, el fenómeno de “encendido y apagado” incluye profundas fluctuaciones diurnas en el estado psicomotor de los pacientes con EP tratados con l-dopa. Además, la l-dopa pierde efectividad con el tiempo y puede inducir fluctuaciones motoras, como el efecto de “desgaste” y la disquinesia.

Por otro lado, terapia electromagnética también se ha utilizado ampliamente para el tratamiento de la EP y puede representar una opción terapéutica prometedora para esta condición, ya que promueve una mejora duradera en los síntomas motores y no motores.


ANTECEDENTES DE LA TERAPIA ELECTROMAGNÉTICA.

La terapia electromagnética incluye el uso de campos electromagnéticos variables en el tiempo tales como:

  1. La estimulación magnética transcraneal (EMT) que utiliza frecuencias en el rango de 1 a 200 Hz.
  2. Los campos de radiofrecuencia pulsada que utilizan frecuencias en el rango de 12–42 MHz.
  3. Los campos electromagnéticos pulsados (CEMP) que utilizan frecuencias en el rango de 5 a 300 Hz con formas y amplitudes muy específicas.


La terapia electromagnética se define como el uso de campos electromagnéticos variables en el tiempo de valores de baja frecuencia (3 Hz – 3 kHz) que pueden inducir una corriente suficientemente fuerte para estimular el tejido vivo. Los campos electromagnéticos pueden penetrar en todos los tejidos, incluyendo la epidermis, la dermis y el tejido subcutáneo, así como los tendones, los músculos y los huesos.

La cantidad de energía electromagnética utilizada y su efecto en el órgano objetivo depende del tamaño, la fuerza y la duración del tratamiento.


TERAPIA DE CAMPO ELECTROMAGNÉTICO PULSADO

La terapia de Campo Electromagnético Pulsado (CEMP) es un sistema de suministro de energía no estático, caracterizado por campos electromagnéticos que inducen microcorrientes en los tejidos del cuerpo objetivo.

Estas microcorrientes provocan respuestas biológicas específicas que dependen de parámetros de campo como la intensidad, la frecuencia y la forma de onda.

Los beneficios de la terapia CEMP se han observado en varios estudios clínicos para el tratamiento de varias afecciones médicas, incluida la osteoartritis de rodilla, el síndrome de pinzamiento del hombro, dolor de espalda baja, esclerosis múltiple, cáncer, Parkinson, y síndrome de distrofia simpática refleja.

Un gran número de dispositivos de terapia CEMP contiene paquetes de software fáciles de usar con programas pregrabados con la capacidad de modificar programas según las necesidades del paciente.


TERAPIA DE CAMPO ELECTROMAGNÉTICO PULSADO EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON.

En octubre de 2008, la Administración de Alimentos y Fármacos aprobó el uso de la terapia CEMP para el tratamiento del trastorno depresivo mayor en pacientes con EP que no lograron una mejoría satisfactoria de dosis muy altas de medicamentos antidepresivos.

Varios estudios informaron que la terapia CEMP mejoró las funciones cognitivas y los síntomas motores. Por ejemplo, una investigación en la que participaron tres pacientes con EP de edad avanzada con deterioro cognitivo evaluó el efecto de la terapia CEMP en la macrosomatognosia, un trastorno de la imagen corporal en el que el paciente percibe una parte o partes de su cuerpo como desproporcionadamente grandes. Después de recibir la terapia CEMP, los dibujos de los pacientes con EP mostraron una reversión de la macrosomatognosia (evaluada mediante la prueba Draw-a-Person) con reducción de la disfunción del lóbulo parietal derecho.

Además, la terapia CEMP aplicada a un paciente con EP de 49 años de edad con enfermedad en estadio 3, según lo evaluado por la escala de Hoehn y Yahr, dio como resultado una mejora notable en los síntomas motores y no motores, como cambios de humor, insomnio, dolor y disfunciones sexuales y cognitivas, lo que sugiere que la terapia CEMP debe probarse en grandes cohortes de pacientes con EP como monoterapia y también debe considerarse como una modalidad de tratamiento para pacientes con EP recientemente diagnosticados.

La terapia CEMP también fue efectiva para mejorar los déficits visuoespaciales en cuatro pacientes con EP, según lo evaluado por la prueba de reloj.

Además, la terapia CEMP mejoró la congelación asociada a la EP (un síntoma que se manifiesta como un ataque repentino de inmovilidad generalmente experimentado al caminar) en 3 pacientes con EP mediante la facilitación de la neurotransmisión de serotonina en los sitios neuronales objetivo tanto de la unión como de la no unión.


CONCLUSIÓN

Aunque muchos estudios sobre terapia electromagnética incluyeron sólo un pequeño número de participantes, varias investigaciones sugieren que esta terapia es efectiva para tratar los síntomas motores y no motores de los pacientes con EP.

La terapia CEMP mejora los síntomas de la EP incluyendo temblor, lentitud de movimiento y dificultad para caminar. No es invasivo, es seguro y mejora la calidad de vida de los pacientes con EP. La terapia CEMP, empleada para el tratamiento de la EP, apoya el proceso de curación del propio cuerpo durante 4–6 h después de la sesión de terapia.

Puede usarse en el hogar y aplicarse a todo el cuerpo o localmente para dirigirse a un área específica del cuerpo y, si se compara con la terapia sistémica dopaminérgica, p. Ej. L-dopa, puede ofrecer un tratamiento alternativo que evita los efectos secundarios sistémicos como la hepatotoxicidad y la nefrotoxicidad.

La terapia electromagnética abre una nueva vía para el tratamiento de la EP. También se puede combinar con tratamientos farmacológicos o no farmacológicos, por ejemplo:  terapia física y tareas cognitivas, para producir efectos clínicos aditivos o potenciados. 

En conclusión, la terapia electromagnética representa un enfoque no invasivo, seguro y prometedor que se puede usar solo o en combinación con terapias convencionales para el tratamiento desafiante de los síntomas motores y no motores de la Enfermedad de Parkinson.


 

Fecha: enero 2016

Efectos de los Campos Magnéticos Pulsados en el tratamiento del Parkinson

Sabemos que la enfermedad de Parkinson es un tipo de trastorno del movimiento y  ocurre cuando las neuronas no producen suficiente dopamina. Los síntomas de la enfermedad de Parkinson incluyen entre otros: temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara; rigidez en los brazos, las piernas y el tronco; lentitud de los movimientos, problemas de equilibrio y coordinación, disminuye la capacidad de bostezar, así como hay pérdida del sentido del olfato. También se  pueden tener problemas como depresión, trastornos del sueño o dificultades para masticar, tragar o hablar. Con el tiempo se presenta también deterioro cognitivo, presión arterial baja al estar de pie y estreñimiento.

Los estudios clínicos muestran los diferentes  efectos de los campos magnéticos pulsados en los enfermos de Parkinson, resultados que van desde : 

     

 Inducir el Bostezo y  el estiramiento: 

En un estudio de caso  llevado a cabo por Sandyk R. (1)   con  un paciente de  49 años de edad,  de sexo femenino,  totalmente medicado, con enfermedad de Parkinson de inicio juvenil,  presentó episodios recurrentes de bostezo y estiramiento, durante la administración transcraneal de  campos electromagnéticos pulsados (de corriente alterna),  (EMFs)  con  densidad de flujo  del orden de picoteslas. Estos episodios no habían  sido observados  anteriormente en este u otros pacientes durante el tratamiento con levodopa o con agonistas de los receptores DA o en pacientes con EP no medicados durante el tratamiento con campos electromagnéticos pulsados. 

Se sugiere que el comportamiento de  bostezo y estiramiento  resultó en este paciente de una interacción

sinérgica entre los campos electromagnéticos y  la dopamina,  derivada de la suplementación con levodopa. Los EMFs posiblemente facilitan la liberación de DA y al mismo tiempo la activación de los receptores postsinápticos DA-D2 en las vías dopaminérgicas nigroestriatales. Además, se postula que la liberación de ACTH péptidos / MSH de las neuronas peptidérgicas en el cerebro,   debido a la estimulación de los receptores DA-D2 reforzó el comportamiento de bostezo y estiramiento.

        

 Mejorar la función olfativa:

La disfunción olfativa es un síntoma común de la enfermedad de Parkinson (EP). Puede manifestarse en las primeras etapas de la enfermedad y con poca frecuencia, incluso precede al inicio de los síntomas motores. La causa de la disfunción olfativa en la EP sigue siendo desconocido. Los cambios patológicos característicos de la EP (es decir, cuerpos de Lewy) se han observado  en el bulbo olfatorio, que contiene una gran población de neuronas dopaminérgicas que participan en el procesamiento de la información olfativa. Ya que  los fármacos dopaminérgicos no afectan el  umbral olfativo en pacientes con EP, se ha sugerido que la disfunción olfativa en estos pacientes no es dependiente de la deficiencia de dopamina.        Sandryk R.  (2) .Presenta dos pacientes parkinsonianos completamente medicados con larga historia de la disfunción olfativa en los que se produjo la recuperación del olfato durante la aplicación terapéutica transcraneal.  En los pacientes mejora del olfato durante la administración de los campos electromagnéticos pulsados y se presenta en conjunto con episodios recurrentes de bostezos. La asociación temporal entre la recuperación del olfato y el comportamiento de bostezo es notable ya que bostezar es mediada por la activación de una subpoblación de estriatal y los receptores postsinápticos de dopamina D2 límbicas inducido por el aumento de la liberación de dopamina sináptica. 

Presumiblemente, pequeñas cantidades de dopamina liberadas en las sinapsis del bulbo olfatorio durante la estimulación magnética pueden provocar la activación de estos receptores hipersensibles que resulta en una mayor sentido del olfato.


Reducir la congelación y evita caer en la parálisis supranuclear progresiva.

La congelación es un síntoma frecuente e incapacitante en pacientes con Parkinson . Afecta con mayor frecuencia la marcha en forma de vacilación inicial y la inmovilidad repentina a menudo resulta en una caída. Una mayor incidencia de la congelación se produce en pacientes con parálisis supranuclear progresiva (PSP) que se caracteriza clínicamente por una constelación de síntomas que incluyen oftalmoplejía supranuclear, inestabilidad postural, rigidez axial, disartria, parkinsonismo, y la parálisis seudobulbar.

El tratamiento farmacológico de la PSP es actualmente decepcionante y que la enfermedad avanza inexorablemente  a un desenlace fatal en la primera década después de la aparición de los primeros síntomas. Este informe de Sandryk R (3)   se refiere a una mujer de 67 años con un diagnóstico de PSP en los que la congelación y caídas frecuentes fueron los síntomas más incapacitantes de la enfermedad. Ambos  síntomas, los cuales fueron calificados  nivel 4 en la Clasificación Parkinson Escala Unificada (RUP), siendo 0 la normalidad y 4 son síntomas severos, eran resistentes al tratamiento con fármacos dopaminérgicos, como la levodopa, amantadina, selegilina y mesilato de pergolida, así como con el inhibidor de la recaptación noradrenérgica nortriptilina potente y altamente selectivo. Aplicaciones semanales de  campos electromagnéticos pulsados transcraneales,  ​​de densidad de flujo del orden de los  picoteslas  se asoció con una reducción de  aproximadamente un 50%  en la frecuencia de congelación y alrededor de 80-90% de reducción en la frecuencia de caídas, después de un período de 6 meses de seguimiento. En este punto la  congelación fue calificada en  2 mientras que  recibido una puntuación de 1 en las RUP. Además, este tratamiento se asoció con una mejoría en los síntomas parkinsonianos y seudobulbares con la diferencia entre el tratamiento EMF pre-y post a través de 13 medidas altamente significativas (p <0,005; sesión de prueba). Estos resultados sugieren que la administración de  transcraneal campos magnéticos pulsados pulsados ​​ son eficaces en el tratamiento de PSP.

Incremento de e.la excitación sexual y favorece la erección del pene.

·Un resultado muy interesante es que los campos electromagnéticos pulsados inducen la excitación sexual y favorece la erección del pene, tanto en enfermos de Parkinson, como en  personas sin esta dolencia. 

       

La disfunción sexual es común en los pacientes con enfermedad de Parkinson (EP), ya que los mecanismos dopaminérgicos del cerebro están implicadas en la regulación de la conducta sexual.

La activación de los sitios de receptores de dopamina D2, con la liberación resultante de la oxitocina del núcleo paraventricular (PVN) del hipotálamo, induce respuestas de excitación y sexual eréctil en animales de experimentación y seres humanos. 

En los pacientes parkinsonianos la administración subcutánea de apomorfina, un agonista de la dopamina D2 receptor, induce la excitación sexual y la erección del pene. Se ha sugerido que la eficacia terapéutica de la administración transcraneal  de campos electromagnéticos pulsados ​​ ( con  la densidad de flujo  del orden de  picotesla), implica la activación de  sitios receptores a dopamina, D2 que son el sitio principal de acción de la farmacoterapia dopaminérgica en la enfermedad de Parkinson.

En este informe de Sandryk R (4)    dos  pacientes con EP varón de edad avanzada que experimentaban disfunción sexual que era recalcitrante al tratamiento con agentes anti-parkinsonianos incluyendo selegilina, levodopa y tolcapona. Breves administraciones transcraneal de los campos electromagnéticos pulsados,  indujo  en estos pacientes  excitación sexual y erecciones nocturnas espontáneas. 

       Estos hallazgos apoyan la idea de que la activación central de  los sitios receptores a dopamina D2 está asociada con la eficacia terapéutica de EMFs pulsados ​​en la EP. Además, dado que el hemisferio derecho es dominante para la actividad sexual, en parte debido a un sesgo dopaminérgico de este hemisferio, estos resultados sugieren que la activación del hemisferio derecho en respuesta a la administración de los campos electromagnéticos pulsados ​​ se asoció en estos pacientes con la mejora de las funciones sexuales.

       

Estos resultados se observan también en usuarios varones de campos magnéticos pulsados, tanto aplicados a nivel transcendental como en todo el cuerpo,  hay un importante reporte de estos usuarios sobre el incremento de  la excitación sexual,  la presencia de erecciones nocturnas y la mejoría en la calidad de la erección.

    

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